La hipertensión

 
Alberto Romero 
En diversos estudios se ha podido comprobar que entre un 40% y un 60% de los diabéticos padecen hipertensión.
La hipertensión empeora y acelera el daño que la diabetes ejerce sobre las arterias, lo que provoca que las personas hipertensas y diabéticas sufran con mayor frecuencia de:
    Infarto al miocardio
Insuficiencia renal
Accidentes vasculares cerebrales
Enfermedad vascular periférica, entre otras.
Pero no se alarme, hoy le cuento una manera efectiva de minimizar esos riesgos.
¿Qué es la hipertensión?
La presión alta o hipertensión es cuando la sangre pasa por las arterias con demasiada fuerza.
La presión alta aumenta el riesgo de ataques al corazón, derrames y problemas con los ojos y riñones.
De hecho, en Estados Unidos, la diabetes es la causa más común del fallo renal.
Si los riñones le dejan de funcionar, necesitará tratamiento especial, tal como diálisis o un trasplante de riñones para permanecer vivo.
La presión alta es un problema que no desaparece solo; requiere tratamiento y cambios de alimentación.
¿Cómo sé si tengo la presión alta?
La mayoría de las personas con presión arterial alta no tienen signos ni síntomas, incluso si las lecturas de presión arterial alcanzan niveles peligrosamente elevados.
Aun sin síntomas, el daño a los vasos sanguíneos y a su corazón se sigue produciendo.
Por eso es que es un asesino silencioso…
Por eso lo ideal es que consiga un medidor de presión y se la mida regularmente. Así como también en cada consulta médica.
Preocúpese también de tener una alimentación que le ayude a mantener una presión saludable.
Una dieta bien diseñada para la hipertensión, le hará bajar su presión rápidamente y ayudará también a mantener su glucosa controlada.
Puede ver una dieta como esa aquí:
Por favor, preocúpese de su presión. Es algo que muchas veces se olvida y se termina pagando caro.
No tiene que ser así.