¿Afectará la guerra a Puebla?

 

Son más de 10 mil kilómetros los que separan a Puebla de Ucrania. Suficientes para que muchos piensen que la distancia ayudará a que no existan consecuencias en los poblanos. Lo cierto es que en un mundo tan comunicado los efectos de cualquier región se sentirán, tarde o temprano, en México y Puebla.

Sin embargo, los efectos del conflicto que comenzó hace ya unos días con los bombardeos de Rusia sobre Kiev, la capital de la nación ex soviética, podrían ser mucho más cercanos de lo que imaginamos.

Uno de los sectores más afectados, será la importación de insumos automotrices el cual es, de entrada, el primer problema grave que, por esta invasión, se puede sentir en el estado, pues Puebla tiene una gran dependencia a esta industria.

Lo que refiere al sector automotriz aporta alrededor de 25 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) estatal.

De acuerdo con los especialistas, la guerra traerá el entorpecimiento del suministro de estas materias primas.

Se tiene previsto que en las próximas semanas habrá un mayor desabasto de semiconductores, alertó la Cámara de Comercio Internacional (ICC).

Los componentes electrónicos diminutos, conocidos como semiconductores, realizan funciones complejas y son la base para fabricar los microcircuitos, que tiene cualquier aparato electrónico. Por supuesto, son fundamentales en la fabricación de vehículos.

A eso hay que sumar el desabasto global de medicamentos, que llegan de esa región del planeta. Se prevé que también, con un efecto nocivo para el país, venga un incremento súbito en los precios del gas.

Recordemos que Rusia es el principal proveedor de Europa. Eso encarecerá este combustible en todo el mundo. México es importador de gas, no hay que olvidarlo. Así que es previsible que nos afecte en todo el país.

Un tema que ya se comenzó a sentirse en estos primeros días, es el de aumento en el precio del barril del petróleo.

La mezcla mexicana, aunque limitada en su nivel de exportación, está ya en alrededor de 80 dólares, 25 más de lo que se tenía presupuestado en la Ley de Ingresos 2022. Por un lado, eso hace prever que habrá más ingresos para las arcas nacionales. Sin embargo, como México es importador de gasolina, viene un efecto de rebote.

Lo que ganará el Estado Mexicano por el incremento del crudo, lo perderemos los ciudadanos por el aumento del precio de las gasolinas.

Dentro de todas las malas noticias que hay, respecto de la guerra, al menos en lo que respecta al campo poblano, hay que aplaudir una previsión.

El conflicto Rusia-Ucrania no estalló de la noche a la mañana, pues tiene semanas y meses de tensión previa.

Eso lo supo ver el gobierno del estado.

Lo pudo advertir su especialista del área, Ana Laura Altamirano Pérez, titular de la Secretaría de Desarrollo Rural (SDR).

Nuestra entidad es de las muy pocas que ha estado entregando a tiempo fertilizantes a los productores. Es para el ciclo agrícola actual. Sin embargo, este insumo básico para la agricultura se compró con suficiente antelación, lo que significa que Puebla no tendrá escasez.

Si de por sí ya estaba caro, con la guerra se colocará en precios inalcanzables para apoyar a las productoras y productores poblanos.

Como en todos los casos anteriores, también el conflicto generará inflación generalizada en todos los demás insumos agrícolas y una disminución dramática en los inventarios mundiales, especialmente los fertilizantes.

Con el conflicto, ya se prevé que sus componentes básicos, urea y amoniaco, tengan un incremento de entre 100 a 180 por ciento, en sus precios.

Posiblemente en unas semanas ya no haya. Puebla ha quedado blindado a ello. A casi 11 mil kilómetros hay una guerra. Pero los efectos no son tan distantes.