El Tecnológico de Monterrey reconoce el Sentido Humano con la entrega del Premio Luis Elizondo  

   

  • Este año, los ganadores del Premio fueron Alternare A.C. en la Categoría Humanitario; y el grupo estudiantil Sintrata de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México, en la Categoría Humanitario para Agrupaciones Estudiantiles
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  • Los galardonados fueron acreedores a un diploma, la escultura “La Llama de la Humanidad” y a un estímulo económico, que les permitirá seguir emprendiendo proyectos en favor de la sociedad

 El Tecnológico de Monterrey y el Patronato del Premio llevaron a cabo la ceremonia 2020 de reconocimiento a los ganadores del “Premio Luis Elizondo al Sentido Humano”, en las categorías: Humanitario, y Humanitario para Agrupaciones Estudiantiles.  

 

En la categoría Humanitario el ganador fue Alternare, A.C., una organización comprometida con la conservación y regeneración de los recursos naturales que ha beneficiado a más de 116 mil personas de la región Monarca. En la categoría Humanitario para Agrupaciones Estudiantiles, el premio fue para Sintrata, grupo estudiantil que tiene como objetivo sensibilizar y concientizar sobre la trata y la explotación de personas, iniciativa liderada por alumnos de la Universidad Iberoamericana Ciudad de México.  

 

El Premio lleva el nombre del líder y filántropo nuevoleonés, don Luis Elizondo, reconocido por sus aportaciones a proyectos sociales en distintas áreas que siguen vigentes hasta el día de hoy. El principal objetivo de este Premio es seguir inspirando a nuestra comunidad con su visión y valores.  

 

Desde 1969, este premio se otorga anualmente con el fin de recompensar y honrar la extraordinaria labor humanitaria realizada por personas físicas, morales y, a partir del 2009, también por grupos estudiantiles de universidades mexicanas. El Premio además se ha consolidado como un reconocimiento a quienes destacan en la actividad científica y tecnológica de nuestro país, a través de sus investigaciones o descubrimientos científicos que benefician a la comunidad.  

“A pesar de las adversidades que hemos enfrentado este año, hoy más que nunca deseamos promover la fraternidad y el sentido humano en nuestra sociedad. Estamos seguros de que con solidaridad, empatía y colaboración, superaremos todos los retos que se presenten”, dijo Alejandra Cortés de Milmo, presidenta del Patronato del Premio.  

Y para los ganadores de esta edición, añadió: “Son el ejemplo de que la generosidad, la honestidad y el trabajo pueden hacer posible lo imposible. Definitivamente, su liderazgo es resultado de su calidad humana. Estoy segura que atraerán a muchas más personas a creer como nosotros en sus proyectos”.  


En la convocatoria de esta edición se recibieron 291 propuestas. Los ganadores recibieron un reconocimiento escrito y la escultura “Llama de la Humanidad”, que representa cada una de las cualidades del Premio, así como el esfuerzo, la labor y la trayectoria de quienes la reciben. Además, se otorgaron 250 mil pesos para la Categoría Humanitario y 60 mil pesos para la Categoría Humanitario para Agrupaciones Estudiantiles.  

Por parte del Tecnológico de Monterrey, Inés Sáenz Negrete, vicepresidenta de Inclusión, Impacto Social y Sostenibilidad, destacó que el Premio reconoce y celebra aquellos grandes esfuerzos que muchas veces a la sombra, se gestan en beneficio del conocimiento y de la sociedad.  

«Ya lo dijo una de las ganadoras, la emergencia inesperada de los acontecimientos de este año nos ha llevado a revalorar la importancia de tener líderes con empatía, sensibles y que tengan sentido humano. La experiencia de este año nos ha mostrado que esas cualidades marcan la diferencia de su paso por el mundo. Por lo anterior, creo que esto reconoce, al menos en esta edición, el Premio Luis Elizondo. ¡Enhorabuena a los galardonados!», dijo Inés Sáenz.  

En representación de Alternare, A.C., premio en la categoría Humanitario, la Presidenta de esta organización, Guadalupe Del Río Pesado, expresó: “El Premio nos motiva a continuar con nuestro trabajo en pro de la erradicación de la pobreza rural y la conservación ambiental de los maravillosos ecosistemas de nuestro país. Nos enorgullece formar parte de esta edición del Premio Luis Elizondo, ya que es uno de los pocos premios sociales en México que enaltecen el quehacer científico y humanitario de las personas que trabajamos para resolver las principales problemáticas que enfrentamos”.

Por su parte, los integrantes de Sintrata, ganador de la categoría Humanitario para Agrupaciones Estudiantiles, destacaron que este reconocimiento es para todas las personas que han formado parte de la organización. “Cada acción es importante y recibir el premio es muy valioso para los proyectos futuros, mismos que siempre van con la misión del grupo: contribuir a la prevención de la trata y explotación de personas”, dijo Sharon Esmeralda Fernández Mercado, presidenta del grupo estudiantil.   

 

Este año, se omitió la entrega del reconocimiento en la categoría Científico y Tecnológico al Sentido Humano; en cumplimiento a la voluntad de la familia del ganador, quien lamentablemente falleció previo a este evento de reconocimiento a su extraordinaria labor.  

 

La premiación, que se desarrolló bajo un nuevo formato virtual, contó con la participación de la Orquesta Juvenil del Tecnológico de Monterrey, que interpretó “Oboe de Gabriel” del compositor Ennio Morricone. Tuvo lugar desde el Tec de Monterrey, campus Monterrey y fue encabezada por Alejandra Cortés de Milmo, presidenta del Patronato del Premio y David Garza Salazar, rector y presidente ejecutivo del Tecnológico de Monterrey. Como parte del Patronato en la ceremonia estuvieron también Juan Pablo Murra Lascurain, Alicia Navarro de Martínez, Juan Carlos Garza Garza, Carlos Mijares López, Héctor Escamilla Santana, Ricardo Guerra Sepúlveda, Oscar Elizondo Hinojosa, Francisco Fernández González y Karla Giordano Martínez.  

 

A lo largo de más de 50 años, el Premio Luis Elizondo ha reconocido la labor científica y filantrópica de más de 100 personas e instituciones, lo cual también es reflejo del compromiso del Tec por impulsar proyectos que están siendo parte del cambio que demandan nuestras sociedades.