Urge tope que detenga el desdén político a empresarios

Jorge Marcelino alejo

Ahora la queja es de Ignacio Alarcón Rodríguez.

Gime porque los candidatos de MORENA a diputados federales por los Distritos 6 y 12, les tiraron plancha a organismos empresariales. No acudieron a la reunión que tenían programada para afinar agenda de trabajo, en caso de que resulten electos.

Ignacio, como presidente del Consejo Coordinador Empresarial se duele de la falta de compromiso con la misma sociedad a la que, se supone, van a servir.

Pero la verdad es que la indiferencia política a empresarios, ya es costumbre. No hay modo de ponerle un dique y buscar armonía y trabajo mancomunado.

El ejemplo fue palpable en los Gobiernos Estatales recientes en Puebla, obviamente nos referimos al MorenoGalismo. No hubo química para que el Gobierno procurara paz social que reclama la productividad, y que, por ende, la empresa invirtiera y creara empleos para el progreso y bienestar.

Ese objetivo se perdió en el jaloneo que perdura con los años.

Cabe resaltar que los empresarios buscan el acercamiento. Más cuando en el ayer externaron que la política nos concierne a todos. Reconocieron que se perdieron en parcialidades y se habían olvidado del todo, que es el mejoramiento de los mexicanos, no solo en lo económico, sino como personas humanas.

Entonces el acercamiento se ha intentado.

En cambio, solo existe una relación averiada entre políticos y empresarios, y aunque se reitere miles de veces que estamos en las elecciones más trascendentes de la historia de México, ni los unos ni los otros, se ubican a los tiempos actuales.

Veamos, los políticos de Morena dicen que no asistieron a la reunión porque su alianza es con la gente y no con poderes fácticos. Eso tenían que decirlo de frente a los empresarios. Fijar la postura cara a cara es lo correcto.

Ni cuenta se dieron que si ahora las campañas son por internet, perdieron audiencia por el número de asociados que tienen los organismos empresariales. Y aunque según Inegi en la década del 2010-20, subió el número de viviendas con acceso a internet, pues del 21.3 % llegó al 52.1 %, lo palpable es que muchos aún no lo tienen.

Los empresarios a su vez, no encuentran el punto de encuentro con los políticos incluso ya como gobierno. Ciertamente, en otros tiempos ha habido obra pública como el Anillo Periférico y otras que aun con favoritismos, se movió la inversión y hubo trabajo. También han tenido “lunas de miel” pues les han dado cabida en regidurías, curules locales y federales, y bueno, en el ámbito nacional hasta hubo un gobernador.

Pero les cerraron la puerta.

En este entorno político empresarial, puede ser que aquí en Puebla ocurra lo mismo que en el Gobierno Federal. Se aprecia a leguas que no hay buen entendimiento entre el Gobierno de la 4T y el dinero que crea empleo.

Entonces, si así están las cosas, se vienen tiempos más escabrosos porque seguirá el desdén a los empresarios, que no aciertan a poner un dique que lo detenga.

M E M O R A N D U M

ECONOMIA

Pues llegó el primero de mayo y no se inició la demolición del Hospital San Alejandro del IMSS, como aseguró el Director General del Instituto Zoé Robledo. A cuatro años de ser dañado por el sismo del 2017, solo se escucha que hay disponibles miles de millones de pesos para nueva construcción.

Pero con promesas incumplidas, de paso, también se trunca alguna reactivación económica local, al menos hacia el norte citadino.

PERDIDAS

Cuando parece ser que el país va saliendo del Covid19, aún con los contratiempos que traen retrasos en la aplicación de la vacuna, se registra el colapso de la Línea 12 del METRO en la Ciudad de México. Se cayó la estructura de un puente y encima los vagones con personas adentro.

Hay pérdidas económicas, más el dolor de familiares de 23 fallecidos y alrededor de 70 heridos. Anima la solidaridad de los mexicanos que rápido se unieron a cuerpos de auxilio, para tratar de salvar vidas.

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