OASIS. ¿En qué centras tu vida?

 

Psic. Gonzalo Valenzuela R.

Los valores son nuestros juicios acerca de lo que vale la pena

-Tony Robbins

Aquello que más valoras, en lo que piensas con más frecuencia y le dedicas la mayor parte del tiempo, es el centro gravitacional de tu vida, en el cual giran todas tus acciones y ocupa el primer lugar en tu lista de prioridades, es la causa de tus mayores alegrías y también, cuando las cosas no salen como esperabas, es fuente de amarguras.

 

¿En qué centras tu vida?… en tu familia, en el trabajo, en tus relaciones sociales, en mantener tu status social, político o económico, en Dios, en tu preparación académica, en el deporte… son tantas las posibilidades, como personas haya, cada quien responderá de acuerdo a sus necesidades e intereses vitales.

 

Todas las áreas en que te puedes desarrollar son importantes, sin embargo, siempre habrá algunas más relevantes que otras, a las que les darás mayor peso y por tanto, ocuparán más horas de tu tiempo. Recuerda mantener un sano equilibrio entre todas ellas para lograr un desarrollo integral, en el que estén involucrados; tu cuerpo, tu mente, tus emociones y tu espíritu.

 

Cuando centras tu vida en personas muy significativas para ti, o en otros aspectos materiales, tu vida se derrumba cuando estas personas te fallan, te abandonan o te traicionan, cuando tus bienes materiales se pierden. Si lo que eres se basa en lo que tienes y si eso que tienes se pierde, entonces, te preguntarás: ¿Quién soy…?

 

Es preferible que centres tu vida en principios universales, que no cambian, aquello que se ha valorado desde la antigüedad y que ha comprobado que te reditúa grandes logros en cuanto a desarrollo personal, felicidad e integridad. Por ejemplo, centrar tu vida en la honradez, en el servicio, en el amor, la generosidad, el respeto, la lealtad, la responsabilidad, el esforzarte en tu trabajo y realizarlo con alegría.

 

¿En qué centras tu vida?… tal vez no hayas reparado antes en la importante necesidad de formar a tus hijos o alumnos en esos valores universales, para que desarrollen también sus capacidades socioemocionales y jamás se rindan, ni aun en las peores crisis.

 

No permitas que avancen como mala hierba en el jardín de las virtudes, los antivalores; el egoísmo, la mentira, el libertinaje, la falta de respeto, el odio, el miedo, la apatía, etc., porque es el mundo que vas a heredar a tus hijos, a tus nietos, a las generaciones venideras.

 

Un valor o cualquier resultado que desees en tu vida, se genera primero en la mente, a través de pensamientos e imágenes y después se consolida a través de la práctica frecuente, recuerda: primero tú haces los hábitos y luego ellos te hacen.

 

Ante cualquier dilema moral, pregúntate: ¿Qué principio o valor está en juego en este momento?… ¿Cómo debo actuar con base en esos principios y valores?… de manera que te sirvan de guía y aprendas a tomar decisiones que vayan en armonía con tu escala de valores; ser responsable, respetuoso, considerado, generoso, amistoso, etc.

 

Recuerda: tus palabras mueven, pero tu ejemplo arrastra, tienes que mostrar congruencia con todo aquello que piensas, dices y haces, tus hijos o alumnos verán en ti el modelo a seguir en ese jardín de cualidades que podrían hacer de ellos excelentes seres humanos y centrar su vida en todo aquello que de sentido y razón a su existir.

Como siempre gracias por tus comentarios y sugerencias en: [email protected]