Lalo Rivera Con pie y medio en palacio municipal

Lalo Rivera Con pie y medio en palacio municipal

Existe un elemento esencial que la dirigencia del PAN de Puebla ha olvidado, por soberbia y ceguera, es que su marca partidista arrastra aún mucho desgaste y negativos. Si bien para el ex alcalde Eduardo Rivera Pérez el mejor escenario es ir a la batalla por la alcaldía capitalina con el PAN y/o la alianza Va por México, junto con PRI y PRD, también podría ser competitivo con otros partidos. Acción Nacional sin Lalo complica muchísimo su aspiración de recuperar el municipio.

De hecho, con la unión con priístas y perredistas, el albiazul es frágil hacia el encuentro con las urnas, si su candidato no es Rivera Pérez.

Se trata de una simbiosis Lalo-PAN, PAN-Lalo, que, de no darse, estaría perfilando un fracaso para el partido, pero no necesariamente para él como abanderado de otras opciones.

De acuerdo con los datos de la encuesta de la empresa Opina, que se aplicó la segunda semana de diciembre, como marca partidista, Morena está por encima del PAN. Se advierte también que AN vive un “estancamiento”.

Y es que como marca, el PAN tiene un potencial de 25.3 por ciento, contra Morena, que tiene 29 por ciento en la proyección de votación efectiva, si hoy fueran las elecciones. De ahí que se dé este círculo virtuoso: con Eduardo el panismo va a un triunfo muy probable.

Pero también un círculo que puede tornarse vicioso: si el PAN, incluso con alianza, no lleva a Lalo en la boleta, muy probablemente podría perder.

A la pregunta expresa: de darse una alianza o coalición entre PAN y PRI para el municipio de Puebla, ¿quién le gustaría que fuera el candidato?

Eduardo Rivera Pérez (ERP) se lleva 20 por ciento de las respuestas afirmativas. La priísta Blanca Alcalá Ruiz apenas 3.2 por ciento. “Alguien” del PAN, solamente 2.1 por ciento. Pepe Chedraui muy abajo con 1.1 por ciento. “Alguien” del PRI, 0.8 por ciento.

ESCENARIO 1:

ERP con el PAN en solitario, 35 por ciento; Pepe Chedraui por el PRI solo, 8 por ciento; El rector de la BUAP, Alfonso Esparza, por Movimiento Ciudadano (MC), 7.7 por ciento; Claudia Rivera Vivanco, por la alianza Morena-PT-PVEM, 20.1 por ciento; Eduardo Rivera Santamaría, el Lalo Fake, por el partido local Pacto de Integración Social (PSI), 0.7 por ciento.

ESCENARIO 2:

ERP, con PAN-PRD y Compromiso por Puebla, alcanzaría 36.6 por ciento; Blanca Alcalá con el PRI solamente, 12.6 por ciento; Lalo Fake, por MC, un lastimero 1.3 por ciento; Gabriel Biestro Medinilla, con la alianza Morena-PT-PVEM, 19.6 por ciento.

ESCENARIO 3:

ERP, con PAN-PRD-PRI y Compromiso por Puebla, llegaría hasta un imbatible 40.1 por ciento; Enrique Cárdenas con MC, apenas 3.2 por ciento; Gabriel Biestro con Morena-PT-PVEM, 20.3 por ciento; Lalo Fake con PSI, 1.9 por ciento.

ESCENARIO 4:

Genoveva Huerta Villegas por la alianza PAN-PRI-PRD, alcanzaría un insuficiente 13.3 por ciento; Alejandro Armenta Mier, por Morena-PT-PVEM, 19.5 por ciento; Alfonso Esparza, por MC, 8.4 por ciento; Y mucho ojo: ERP por el Panal y Compromiso por Puebla, 27.5 por ciento; Lalo Fake por el PSI, 1.6 por ciento.

Eduardo se mantiene sólido como candidato. Éstos y todos los números que han arrojado otros estudios así lo muestran. La lógica es simple: con Eduardo Rivera Pérez la alianza PAN-PRI-PRD se fortalece. Sin él, la marca PAN podría caer.

En estos días, Lalo ha estado en disposición de acercamientos y negociaciones de altura con su propio partido y sus dirigentes. También con los diferentes grupos del PAN. Pero también con los demás partidos políticos y con los actores y representantes de la sociedad civil.