EN LAS NUBES. Una sabia opinión sobre el género

Carlos Ravelo Galindo, afirma:

Permítasenos antes una interrupción válida y justa.

En defensa de la mujer publicamos este atentado a la escritora y colega doña Teresa Gil, ágil comentarista de libros, y nos solidarizamos con ella para que la autoridad investigue y sancione a los responsables.

Nos dice:

“Pensaba explayarme este día en el poeta Jaime Sabines por su nacimiento el 25 de marzo de 1926, pero una agresión que no tiene nada de amorosa, me convulsionó y me obliga a hacer antes, una denuncia pública de lo que se hizo en contra de una persona de la tercera edad. que soy yo.

“La tienda Soriana ejerce funciones de investigación en sus locales y exige a cada cliente que sale que muestre sus recibos. Es ilegal. Si el cliente se opone, el policía lo detiene.

“Ese fue el caso mío, y sin tomar en cuenta mi edad ni mi condición de tercera edad, empezó a jalonearme, a forzar mi carrito y a hacer llamadas de urgencia como si yo fuera una delincuente.

“La situación duró largo rato. Logré zafarme cuando pasó un grupo de varias personas, di la vuelta y llamé a un representante de la tienda y le denuncié el hecho como periodista y abogada.

“Pero no confío en ellos, ya he visto muchas cosas en esa tienda. Tengo 40 años de comprar casi todos los días, por la facilidad de la cercanía porque está enfrente de mi casa. No es la primera vez que me pasa y he visto a presuntos delincuentes arrastrados por policías y en los últimos tiempos cuando impusieron esa medida de los recibos que la Ley Federal de Protección al Consumidor considera ilegal y fija altas multas al que la viole, han detenido a mucha gente y la exhiben.

“Vi como a una mujer le quitaron su gorra y el policía revisaba la etiqueta y la llevaba al interior. Más tarde la soltaron porque no había nada que acusar. Todo en un plan agresivo. No había nada que perseguir, pero si hubiera habido, tendrían que haber llamado a la autoridad para que asumiera el asunto.

“La arbitrariedad de los que cuestionan al actual gobierno, sale de sus propios espacios como los de Soriana y Costco, menciono dos, para ofender y en el caso mío, con el agravante de haber agredido a una persona de la tercera edad. Las autoridades respectivas deberían de intervenir. De eso me encargaré”.

Dejemos ahora que doña Rosa Chávez Cárdenas, externe, por escrito, sabia opinión sobre el género.

Pero antes una pertinente interrupción de otro colega que nos ilustra. Sí de José Antonio Aspiros Villagómez.

“Estimado amigo:

Gracias por compartirnos un poco más de tus experiencias de vida. En la fecha que dices que ingresaste a Excélsior (4-III-1945), faltaban cinco días para que yo soplara la solitaria velita de mi primer pastel de cumpleaños.

Pero ya se leía el Excélsior en la casa, porque mi abuelito lo compraba.

Años después, me llevaba los domingos a Chimalistac, él a leer en una banca las noticias sobre la guerra, y, yo, los suplementos a colores con los «muñequitos», «comics» o «caricaturas».

Fue mi primer acercamiento con el periodismo. Salud. A”.

Tiene toda la razón la jalisciense. Doctora, terapista y poeta.

Nos falta mucho por entender que significa equidad de género. Porque igualdad no significa lo mismo.

¿Qué falta para una verdadera equidad de género?

Existe la creencia de que la capacidad para asuntos de política, la toma de decisiones, en cuanto al manejo del poder las mujeres son inferiores a los hombres.

También se cree que las mujeres no tienen ciertas habilidades y que solo están aptas para el hogar y la familia.

En cuanto a las cuotas de género en los cargos políticos, deben planearse en cuestión de capacidades y no solo convertirse en obligatorio.

Sabemos que eligen candidatas guapas, con facilidad de palabra, pero atrás de ellas está su “padrino” y ellas siguen instrucciones.

En cuanto a la equidad de género parece que muchas mujeres no entienden hacia dónde vamos y que es lo que nos conviene.

Nos hace falta introspección, no se trata solo de culpar a los hombres, son muchos años de cultura patriarcal.

Los hombres han tenido el rol de proveedores y las mujeres encargadas del cuidado de los hijos.

Mujeres, empresas y la ley 2021 es el séptimo estudio anual que mide las leyes y regulaciones que afectan las oportunidades económicas de las mujeres en 190 economías.

El informe identifica las barreras a la participación económica de las mujeres y alienta la reforma en cuanto a las leyes discriminatorias.

El estudio incluye hallazgos importantes sobre las respuestas del gobierno a la crisis del Covid-19, el cuidado infantil y el acceso de las mujeres a la justicia.

En promedio las mujeres solo acceden a un 75% de los derechos de los hombres.

A pesar del impacto negativo que ha dejado la pandemia con el confinamiento y el incremento de la violencia de género, México mejoró en el índice de mujeres, empresas y derecho, según el Banco Mundial (BM) pasó de 83.8 a 88.8 puntos debido al avance de los derechos en el matrimonio que subió de 60 a 100 puntos.

En cuanto al indicador del matrimonio evalúa las restricciones legales relacionadas con la discriminación que incluye los obstáculos a los que se enfrentan las mujeres para dirigir el hogar y su familia.

Es un hecho, México no está en igualdad con los hombres en las áreas que mide el BM, sin embargo, ha mostrado pasos hacia delante para derribar restricciones legales.

Nos falta para estar a la altura de las 10 economías que obtuvieron la puntuación más alta: Bélgica, Canadá, Dinamarca, Francia, Islandia, irlanda, Letonia, Luxemburgo, Portugal y Suecia. Sorprende que se encuentra mejor calificado Perú, Paraguay y Ecuador, Brasil está más abajo, así como Colombia y Chile.

Los peores lugares para el desarrollo de las mujeres son Cisjordania, Yemen, Kuwait, Sudan, Irán y Qatar. El BM reconoce que hay avances en los últimos 50 años, sin embargo, la pandemia del Covid-19 puso en peligro de manera desproporcionada la capacidad social y económica de la mujer.

Se entiende, las mujeres desempeñan la mayoría de trabajos sanitarios, servicios sociales y cuidados no remunerados.

Las mujeres ganan menos que los hombres por el mismo trabajo y corren mayor riesgo de violencia en sus hogares.

Otro dato que afectó a las mujeres que laboran como empleadas domésticas en la pandemia sus empleadores no quisieron que asistieran a sus hogares por el temor del contagio al desplazarse en autobús.

“La discriminación por razón de sexo es un derecho fundamental” La mujer no puede ser discriminada directa o indirectamente en el acceso al empleo, una vez empleada, respecto a sus condiciones de trabajo, impone a las empresas la obligación de ofrecer un trato igual a hombres y mujeres.

Es importante estar atentas a cultivar la autoestima, la estima es como un árbol, se tiene que regar, abonar para obtener frutos.

No se debe culpar solo al hombre de los conflictos entre ambos, la relación de pareja está dada por opuestos complementarios, la convivencia diaria, el estrés que vivimos, la vida competitiva y el consumismo generan conflictos.

Es importante conocer los estereotipos para superarlo.

craveloygalindo@gmail.com