AGENDA EMPRESARIAL. Dos Fuerzas Partidistas Reducirán Costos de Elecciones  

Jorge Marcelino Alejo  

En cada nueva elección a puestos públicos, nos acercamos al bipartidismo político. Incluso diríamos que ya estamos en él. 

El problema es que resulta demasiado costoso.  

Si en el proceso electoral del próximo año, participan 6, 7, 9 o más partidos políticos, se estarán gastando la millonada que va en aumento sexenio tras sexenio. En 2012 en tal proceso se dilapidaron 22 mil 928 millones de pesos; en el 2018 ascendió a 28 mil 22 millones.  

Esos montos son ampliamente rebasados.  

Nada más en este año en que no hay elecciones, el INE presupuestó 6 mil 233 millones de pesos para siete partidos. Y solo por el partido Morena, se deberán sumar 5 millones de pesos más por cada una de las seis Corcholatas que estarán haciendo proselitismo hasta septiembre.  

En este espacio no dejamos de insistir en que mejor se invierta en infraestructura médica, educativa y de servicios municipales, que ayuden a la planta empresarial a producir y a comerciar para que mejore la economía, pero el despilfarro de millones sigue y poco se hace en su contra.  

Es más, No se le escuchó al presidente Andrés Manuel López Obrador, cuando planteó en su Reforma Política que disminuyeran los presupuestos millonarios para los partidos políticos.  

Pero veamos lo que hoy acontece.  

Si agudizamos nuestra observación, con lo anterior se advierte que ya se conformó el escenario que permite proceder al bipartidismo político. Con las alianzas partidistas tenemos dos fuerzas políticas. Una es la del partido en el Poder, Morena, al que se le unen dos partidos. La otra, que se denomina Frente Amplio por México y que aglutina al resto de los partidos existentes.  

Por supuesto que al tener dos partidos, llámense como se llamen, se daría el ajuste al Sistema Político Mexicano, de acuerdo a las condiciones y circunstancias económicas, políticas y sociales del país, siempre buscando que no se derrochen más millones de pesos.  

Pudiera ser también, que estemos cerca de que las fuerzas políticas tengan un común denominador, así como en otros países se les conoce como demócratas y republicanos, o conservadores y laboristas. Aunque lo importante será que las elecciones y por supuesto los votos, nos sean tan caros como en estos tiempos.  

Cuando llegue ese día, los partidos que sobrevivan al bipartidismo político, dejarán de ser una carga financiera, porque en cada elección mueren al no alcanzar tal número de votos, y luego, los resucitan. Pero también, cuando llegue ese día, las bolsas de dinero que ahora se disipan con desparpajo, se invertirán en áreas fecundas donde rinda más el trabajo de los mexicanos.  

ME M O R A N D U M  

CAPITAL  

Quedó definida la ruta en cuanto a inversión, construcción y administración que seguirá la próxima Central Camionera del Sur –CETRAM-. Informó el Gobernador de Puebla que estará en manos de la misma empresa que actualmente administra la Central de Autobuses de Puebla –CAPU-.  

Todo marcha tan bien que hasta da la impresión de que había previos acuerdos. Curiosamente hubo pocas empresas interesadas en la concesión, pero es bueno, que la empresa sepa administrar el negocio y le sea rentable. Además tiene experiencia en terminales de autobuses y las concesiones para operar las rutas federales.  

Si el capital –esperamos que sea poblano- quiere hacer negocios, es el momento.  

También se ofertaron Estadios Deportivos, Estrella de Puebla, El Parque Lineal.  

Parece que se vuelve a los tiempos cuando se decía: ustedes a los negocios y nosotros a la política.  

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