AGENDA EMPRESARIAL. Si en 2020 “comimos nuestros ahorros”, la banca deberá se r solidaria con deudores

Jorge Marcelino Alejo

Si la pandemia deja heridas que tardarán en sanar, y que en la cuestión financiera se traducen en deudas e intereses moratorios, el mensaje para la banca es claro, primero debe saber que recuperará su dinero. Pero también, si la cicatriz es lenta, tendrá que esperar los tiempos de la recuperación económica.

El panorama se atisba complicado.

Jorge Arce director general del HSBC México, destacó días atrás que durante 2020 nos comimos nuestros ahorritos, México no tuvo ningún apoyo. No nos apalancamos como país ni como sociedad para sobrellevar la crisis. Cada quien le hizo como pudo. Es la verdad. Por tanto la pregunta que nos debemos hacer como sociedad, como autoridad fiscal, como autoridad económica, como sistema bancario, es: ¿De dónde van a venir los recursos para reactivar la economía y salir de la crisis?

Una cosa es gastarte tu dinero, tus ahorros, para sobrevivir una crisis, y otra es, cómo hago para abrir de nuevo mi negocio.

O cómo hago para recuperar mi trabajo, le agregamos.

Unido a lo anterior, hurgamos en reportes de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores. Encontramos que el índice de morosidad de la cartera de créditos se encuentra en 2.70 %; la de crédito al consumo en más del doble pues llega al 5.68 %. Y en cuanto a tarjetas de crédito alcanza el 7.4 %.

No lo deseamos, que quede claro, pero existe el temor de que estos porcentajes vayan en aumento, porque quienes gastaron sus ahorritos, no tendrán liquidez para hacer frente a sus créditos. Y pueden caer en la morosidad de pagos.

Y en qué gastaron sus ahorritos, ¿Acaso en médico y medicinas para ellos o sus familias a causa del Covid 19? ¿Tal vez perdieron su trabajo y no hubo ingresos para que comieran sus familias? ¿Quebraron sus negocios porque no resistieron la cuarentena? Además, seguimos con mini cuarentenas.

Y ni modo de reclamarle a los murciélagos que propagaron el Covid19.

Si cabe un reproche directo a los laboratorios farmacéuticos, que sin piedad encajan el diente en el precio de las medicinas. Bueno, se encareció el oxígeno medicinal. Aún más, en este espacio señalamos que el grueso de la población no podía pagar hospitalización por Covid19.

Pero como todavía no salimos de la pandemia -pues se afirma que se prolongará meses más- lo que no se detendrá son los adeudos crediticios e intereses moratorios.

Todavía no se vislumbra cómo reaccionará el sistema bancario, cuando no capte pagos de créditos concedidos, o le cubran un simple sobregiro de un tarjetahabiente.

Lo que se prevé, es que si la banca no es solidaria con los que gastaron sus ahorritos obligados por la pandemia, su catástrofe financiera pasará, de su bolsillo al patrimonio familiar, si es que lo tiene.

M E M O R A N D U M

EN QUIEBRE 9,293

Con datos de Luis Espinosa Rueda Presidente de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación –Canacintra Puebla- tenemos que en el año crítico del Covid19 quebraron 9 mil 293 establecimientos en comercio, servicios no financieros y manufacturas. Explicó que al cierre del 2020 cerraron 73 mil 42 y a la fecha volvieron a abrir 63 mil 749.

Si el quiebre de más de nueve mil negocios, es el costo que dejará la pandemia en la planta productiva poblana, habría que encausar apuntalamiento financiero, a los más de 63 mil que volvieron a la actividad. Podrían mantener parte del empleo y mercado perdidos en los últimos meses.

El que a un año de iniciada la pandemia, se tengan números más exactos sobre daños causados a la actividad económica, dará pie, a buscar opciones más acertadas para su pronta recuperación.

PRESUPUESTO

La novedad en la marcha de mujeres que demandan fin a violencia feminicida, es que Ana Lucía Hill –de Gobernación- dijo que castigará a quienes incendiaron la puerta del Congreso Local, pintarrajearon fachadas y destruyeron vehículos.

Lo que sí, no hubo presupuesto para vallas metálicas como en Palacio Nacional.

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